Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Aspirante a César Millán: aléjate de mi perro.

Hace unos días, en un sitio al que suelo ir con Django, me encontré con un tipo y su perrito, con los que coincidimos habitualmente y los perretes juegan alegremente mientras nosotros charlamos o simplemente los miramos.

En un momento dado, el tipo llamó a Django, éste vino y se le subió con las patas delanteras sobre sus piernas buscando jugar. A él no se le ocurrió otra cosa que hacerle una "segada", una patadita lateral en sus patas traseras (sobre las que se apoyaba) para tirarlo al suelo. ¿Por qué? Porque esa "es la forma de enseñar a un perro a que no se suba, que lo vi en la televisión".

Pues tío, lo primero de todo vete a tomar por culo. Y lo segundo, descárgate todos los videos de César Millán y los de Malas Pulgas y practícalos donde quieras y con quien quieras, pero NO VUELVAS A ACERCARTE A MI PERRO.

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Si me pasara un día entero en uno de los parques a los que suelo ir con Django, con una libreta y un bolígrafo, y me pusiera a contar la de veces que se oyen conceptos como "líder de la manada", "dominar", "someter", "los lobos no sé qué", "el macho alfa bla bla bla"... creo que me quedaría corto de papel. Es lo que tiene un programa de televisión exitoso en la actualidad.

Concéntrate en lo que voy a decirte, propietario de perro normal y corriente: todo lo que sale en ese programa es basura. Y en sus programas sucedáneos también. No sirve, no funciona, no vas a conseguir lo que quieres... y vas a joder la relación que tienes con tu perro.

Las teorías en las que se basan los métodos que habitualmente utiliza César Millán en sus programas están basadas en estudios que han quedado demostrados como falsos, desfasados o, como poco, muy cuestionables.

  • No quieren un macho alfa.
  • No necesitan ser dominados.
  • No consigues que se relajen con técnicas agresivas.
  • No les enseñas nada gritos, castigos o aversiones. O es complicadísimo.
  • No "te desafía" para sustituírte en una jerarquía.

Así que tranquilo, no pasa nada porque tu perro pase por las puertas antes que tú. En serio, si lo piensas un poco... ¿no crees que solamente ha pasado por una puerta y ya está?

En fin, que cada uno tiene su vida y puede vivirla como le parezca bien, pero en esta ocasión me he enfadado mucho por haberse tomado la confianza de hacer lo que le apetecía con el perro de otro. Sin preguntar. Sin pensar.

Por cierto, la imagen que acompaña al post es un fotograma de este fail de la cucamona de César Millán.