Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Crónica del seminario: "El uso del cliker en los trabajos de discriminación de estímulos"

Ayer día 10 de septiembre se celebró en Barcelona el evento "Keep Calm and Click", organizado por KNS Ediciones, al que ya comenté hace unas semanas que iba a asistir. La organización fue perfecta, con todo a su tiempo, sin fallos y con detalles de calidad.

Por la mañana les tocó a Gabriella Tami y Sergio Tejedor iluminarnos un poco el camino sobre la discriminación de estímulos en los perros. Bajo mi punto de vista, la charla fue espectacular.

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Gabriella hizo un repaso general a los conceptos más importantes en el aprendizaje de los perros, desde cómo funcionan exactamente sus sentidos (comparándolos con los humanos) hasta plantear experimentos propios y reales sobre la discriminación en los perros.

A continuación voy a comentar las 3 lecciones más importantes que yo he extraído de este seminario.

Lección #1: sobre los sentidos, la percepción y las prioridades

En muchas ocasiones no podemos saber qué rasgos ha priorizado un perro cuando discrimina entre dos estímulos. Podemos intuirlos, pero es muy complicado saberlo a ciencia cierta.

Voy a poner un ejemplo: imaginemos que quieres entrenar al perro a hacer algo cuando se le presenta un flotador. Cuando al perro se le presenta el objeto, se fija en un montón de características del mismo: color, tamaño, forma, olor, sonido, textura, luminosidad, posición… Tú piensas que lo característico de ese objeto es su forma y color, puesto que es un flotador. Pero no puedes saber si el perro va a entender esos rasgos como los distintivos. De hecho, posiblemente haya otros rasgos que lo hagan mucho más "único" para él, porque él no tiene la misma habilidad con la vista que nosotros pero sin embargo tiene mucha mayor capacidad olfativa y auditiva. Para él, puede que lo más característico de ese objeto sea su olor y el sonido que hace al sujetarlo con las manos. Dos aspectos que nosotros ni siquiera detectamos.

Esto me ha dado mucho que pensar, porque la probabilidad de que cometamos errores es altísima. Como hay una diferencia enorme en la agilidad y capacidad de nuestros sentidos, en muchas ocasiones no podemos ni acercarnos a entender por qué el perro puede estar priorizando una cosa cuando tú ves que la importante (para ti) es otra. No percibimos las mismas cosas ni nos afectan de la misma manera. Conocer que existe esta problemática puede aliviar automáticamente muchísimos errores en el entrenamiento.

Lección #2: la frustración

Otras conclusiones que he extraído de esta charla han sido la importancia de la planificación en el entrenamiento y los métodos a la hora de intentar evitar la frustración por la extinción de un comportamiento.

Si tú a un perro le refuerzas siempre un comportamiento que venga después de una señal (o un estímulo), tenderá a repetirlo. Además, le creará unas expectativas de ganar su refuerzo cada vez que percibe esa señal. Si de repente un día decides que ya no vas a reforzar esa señal/comportamiento, entonces acabará por extinguirse y desaparecer (¿casi?) por completo. Sin embargo, hay un momento en el que el perro sigue teniendo la expectativa de la recompensa y no la consigue, lo que le crea un estado de frustración y puede generar no sólo una situación de estrés sino un sentimiento de aversión hacia el entorno del entrenamiento, que puede ser al lugar, a la señal o incluso al entrenador.

Lección #3: la importancia del fallo para aprender a discriminar

Si quieres enseñarle a distinguir entre un juguete suyo y un juguete de tu hijo, para que sólo coja los suyos… ¿es necesario que el perro falle para que aprenda a discriminarlos?

No, no es necesario. Con una buena planificación, introduciendo progresivamente los dos estímulos y preparando las sesiones para que la probabilidad de fallo sea mínima, el perro puede aprender perfectamente a discriminar esos dos estímulos sin haber fallado nunca.

Me ha impresionado un ejemplo que han puesto en su charla para explicar todo el proceso de trabajo para motivar la habilidad de la discriminación y evitando los fallos en los ejercicios para evitar cualquier frustración. Se trataba de enseñar a un perro a coger objetos con forma de aro y depositarlos en un cesto con forma circular, y a coger objetos con forma de cubo y colocarlos en un cesto con forma cuadrada. El experimento ha durado un año, en el que lo más importante es el proceso de cada paso y la planificación de cada uno de ellos.

Pasito a pasito, comenzando por cosas que ya se saben hacer y, cuando se llega al nivel de discriminar y tomar una decisión, intentar plantear el ejercicio para que lo más probable sea que escoja la solución correcta. Y después ir complicándolo poco a poco.

Conclusión

Si tuviera que elegir y resumir mucho, mis dos conclusiones de esta mañana serían:

  • Una buena planificación del entrenamiento es vital y absolutamente necesaria. Cuidado con la frustración.
  • Aprende todo lo que puedas sobre la percepción y los sentidos de tu perro, para intentar entender mejor sus prioridades y evitar errores en el entrenamiento.

Ha sido un gran acierto asistir a este evento, :)