Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Los 7 primeros cambios en Django tras un mes con dieta natural

Con sólo 1 mes alimentándose a base de dieta BARF o dieta natural, ya han empezado a dejarse ver algunos cambios importantes en Django. En realidad algunos cambios se vieron prácticamente en un par de días, pero no sabía si sería casualidad o qué.

Los cambios más notables hasta ahora:

  1. Sigue con el mismo brillo en el pelo, o incluso más. El pienso que comía antes era súper bueno (Orijen) y dudo que le pueda brillar más, así que en ese sentido le está afectando al menos igual de bien.
  2. El cambio con las cacas ha sido BESTIAL: ha pasado de cagar un par de veces cada vez que salíamos a la calle a hacerlo 3-4 veces en todo el día. Pero lo importante es que hace mucha menos cantidad y mucho más consistente, sin mencionar que prácticamente no huele. O al menos huele muchísimo menos que antes.
  3. Le ha desaparecido el mal aliento. Radicalmente, el aliento ya no le huele.
  4. Huele mucho menos "a perro". Ese característico olor es mucho menor, no sólo en él mismo sino también en sus mantitas o en el sofá cuando lo conquista cuando yo no estoy en casa.
  5. Come mucho más despacio. Con el pienso parecía una aspiradora. Ahora también lo es, pero parece que ha bajado un poco la potencia y como que se entretiene un poquito con los huesos. Eso sí, los alimentos blandos sigue aspirándolos como si fueran agua, :)
  6. Se tira muchos menos pedos. Muchísimos menos. Antes se tiraba mogollón y olían fatal, y ahora, sinceramente... no recuerdo si se ha llegado a tirar alguno estando yo cerca en las últimas semanas. Ayer tuvimos la duda de si había sido él o el de mi hermano, puedo haber sido de la emoción de encontrarse de nuevo los dos perretes, :)
  7. Bebe muchísima menos agua. Será porque la digestión va mucho mejor y extrae mucha agua de los propios alimentos, pero ya no necesita pegarse esos atracones de agua que hacían que dejara todo el suelo perdido salplicando con los belfos. Y un tema: al beber agua de forma mucho más regular y tranquila, es bastante más sencillo planificar salidas y que no le pille de repente un apretón de meada.

En fin, estoy contentísimo con este primer mes de dieta natural y parece que a Django le está encantando también.

No he querido añadirlo como un punto más porque no es muy objetivo, pero en serio que se nota un brillo especial en su mirada cuando sabe que le toca comer. Es como un momento súper guay entre los dos: yo preparo la comida y él está, además de salivando como un loco porque sabe que le va a encantar, preguntándose... "¿qué tocará hoy?". Es genial.