Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

No es que no quiera, es que no puede

En muchas ocasiones podemos encontrarnos con que nuestro perro pasa completamente del tema al pedirle que realice alguna habilidad que ya conoce perfectamente.

Puede ocurrir que:

  • Esa habilidad que tú crees que ya sabe, en realidad no "la sabe" tanto. No la ha comprendido realmente.
  • No se ha generalizado. Le estás pidiendo algo que todavía no ha sido generalizado a diferentes situaciones, entornos, personas, tonos, etc.
  • Está estresado.

Este artículo viene a hablar solamente del tercer punto, porque después de haber asistido al Nivel 1 de ¡Yes&Click! he comprendido la importancia de aprender sobre el estrés de los perros.

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Si sabemos detectar el nivel de estrés del perro, seremos capaces de entender rápidamente que muchos comportamientos de "desobediencia" son en realidad picos de estrés que le impiden al perro concentrarse, atender y realizar un ejercicio como normalmente hace.

Hablo de esto porque parece muy evidente, pero pueden generarse muy malas situaciones que dañen nuestra relación y vínculo.

Por ejemplo, imagina que le pides que haga un ejercicio que se supone que ya sabe hacer, en un entorno conocido, y el perro hace muchas cosas pero no la que le pides. Tú se lo vuelves a pedir pero con más insitencia, con un tono más autoritario, y el perro sigue en sus trece. Tú te enfadas, se lo transmites al perro y puede que incluso le grites. Y él se estresa cada vez más porque en realidad quiere hacerlo, pero no puede. Y te lo está diciendo de mil maneras, que sí que quiere hacerlo, pero tú no le entiendes, no comprendes que en ese momento no es capaz de hacerlo.

Debemos observar constantemente y saber identificar sus señales de estrés, las formas que tiene para decirnos "ahora mismo estoy rayado", "no entiendo y me estoy poniendo nervioso" o "de verdad que quiero hacerlo, pero no puedo".

Aprendamos a entender a nuestros perros.