Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Por qué no bebo leche. Por qué soy vegano.

Los veganos no consumimos productos que provienen de animales. Al hablar sobre este tema, muchas personas me preguntan "lo de la carne lo puedo entender, ¿pero la leche por qué?". Así que voy a intentar explicarlo :)

Nuestro cerebro, influenciado y entrenado para ello, nos hace pensar que para conseguir leche no es necesario hacer que ningún animal sufra, y por tanto no hay ningún problema en consumirla. No hay sangre visible, no hay sufrimiento.

Sin embargo, en el fondo todos sabemos que, para conseguir leche, las vacas no están viviendo precisamente la vida que les gustaría vivir. Pero no pensamos tan profundamente, nos dejamos llevar por la información que nos llega... y acabamos pensando en las vacas como cosas, no como animales.

Una vaca y su cría

Puede que ocurra que, en algún momento, algo o alguien hace que te pares a pensar en ello unos segundos más de lo habitual (ojalá este post contribuya a ello). En ese momento, enseguida saltas esa barrera mental de la "cosificación" y empiezas a pensar que quizá tengan una vida, una familia y unas ganas de vivir. Que quizá tengan sentimientos.

Intuyes que algo no muy moral debemos estar haciendo, que puede que sí exista un maltrato a las vacas, pero falta la información necesaria para formar un juicio y una opinión personal sobre la situación. ¿Cómo lo estamos haciendo exactamente? ¿Cuánto maltrato estamos ejerciendo? ¿Estamos realmente infligiendo dolor y sufrimiento para consegir un simple vaso de leche?

Partamos de que una vaca solamente quiere disfrutar de la vida, y lo hace:

  • comiendo
  • jugando
  • durmiendo
  • criando
  • teniendo relaciones sociales y familiares muy intensas
  • ...

y todo ello con una constante y sana intención de evitar cualquier peligro o posibilidad de sufrimiento.

Dos vacas, madre y cría, disfrutando de su compañía

Sin embargo, vivimos en un mundo en el que nos intentan colar bulos como aquel que dice que las vacas deben ser ordeñadas y que les estamos haciendo un favor porque, por lo visto, si no las ordeñamos no paran de dar leche y explotan. Lógicamente, es una mentira interesada que se cae por su propio peso: las vacas sólo dan leche cuando dan a luz a sus crías y la generan únicamente para alimentar a sus crías en los primeros meses de vida.

La leche de otros animales, en realidad, no es un alimento necesario en nuestra dieta. Ni siquiera por el calcio, puesto que hay opciones mucho más ricas, más sanas, más baratas... y éticas para conseguir calcio. Las tienes en tu frutería y verdulería habitual.

Sketch con mis razones para no beber leche y ser vegano

Razón 1: la forma de conseguir leche

Para conseguir los cientos de litros de leche que ves en el estante del supermercado cada día, la industria alimentaria:

  1. Tiene encarceladas a millones y millones de vacas que nunca serán capaces de hacer "cosas de vacas": no pastarán por el campo, no jugarán, no tendrán relaciones sociales, no criarán de forma natural, no podrán evitar sufrir...
  2. Cada poco tiempo las vacas son violadas. Una vaca normalmente se queda embarazada, de forma natural, una o dos veces en su vida, y el embarazo dura unos 10 meses. Pero nosotros queremos más leche y entonces las inseminamos artificialmente cada año, lo cual causa, como te puedes imaginar, una gran reacción y una completa destrucción de todo su cuerpo. Imagina cómo debe ser para el cuerpo vivir en un proceso constante de embarazo forzado, y cómo reacciona ante semejante barbaridad.
  3. Obviando el procedimiento que se sigue al dar a luz, momentos después de nacer una cría la separan de la madre. Hay informes que dicen que la separación ocurre inmediatamente, otros dicen que les dan unas horas para estar juntas y los más halagüeños dan cifras de 24-36 horas. Ya te imaginarás que para una cría es vital permanecer con su madre. Vital. Pero las separamos de forma implacable, causando un trauma enorme a la progenitora una vez detrás de otra (no olvidemos que da a luz todos los años). Desde el lado de la cría, no hay que ser un lince para ver y percibir la angustia y la desesperación por la que pasa al buscar deseseperadamente a su madre y no encontrarla. Intenta ponerte en su lugar, una criatura recién llegada al mundo a la que privan de conocer a su madre, a su única guía. Pero nuestro objetivo es claro y más importante: que la cría no se beba la leche que tiene guardada su madre para ella. Durante las pocas horas que están juntas, solemos ponerle a la recién nacida un anillo en las fosas nasales para impedir que pruebe ni una sola gota de su leche.
  4. Le extraemos a la madre la leche que tenía que ser para la cría, probablemente llena de mierdas infecciosas debido al lamentable estado de la madre por su desesperante vida, al arsenal de drogas que le administramos (antibióticos, hormonas, etc), a sus constantes embarazos forzados y a las reacciones naturales de su cuerpo ante semejante barbarie. Además, se les suele drogar y dopar con químicos para optimizar la cantidad de leche que generan. Pero hey, nos inventamos procedimientos químicos para purificar esa leche imbebible y punto, parcheamos el asunto.
  5. La cría pasará directamente a la sala de engorde, donde vivirá en un espacio donde prácticamente no podrá ni darse la vuelta, y donde la alimentarán con auténtica basura (quiera o no quiera) para que crezca lo más rápido posible y así poder matarla para transformarla en carne. La estadística dice que no durará más de 1 año. Si es una hembra, puede que su destino no sea morir tan pronto, sino morir explotada como su madre. Si es así, previamente le cortarán los cuernos, una parte esencial y muy sensible de su cuerpo, sin ningún tipo de anestesia, porque con los niveles de estrés que va a vivir... puede hacerse daño a ella o a otras vacas hacinadas en el mismo lugar. Y eso no es lo que queremos, así que le cortamos los cuernos y a otra cosa mariposa.
  6. Cuando la madre ya no da más de sí, extenuada y destrozada después de reventarle el cuerpo explotándola al máximo durante toda su vida, la matamos. Ya no sirve. Y termina viviendo muchísimos años menos de lo que viviría en condiciones naturales.

Te pido que veas este video de la separación de una madre y una cría. No hay sangre, ni golpes, ni torturas físicas. Sólo es una separación:

Desde mi punto de vista, es una actitud y una situación absolutamente inmoral: estamos creando vidas, que no existirían de forma natural, para maltratarlas por placer, para aniquilarlas por el efímero "disfrute" de un bocado de carne o de un sorbo de leche. Estamos participando de una psicopatía socialmente permitida por el interés, de un exterminio premeditado y sostenido que no atiende a valores. Yo no quiero formar parte de esto.

¿Por qué no somos capaces de empatizar con otras especies? ¿Qué ocurriría si esto estuviera sucediendo con personas en vez de vacas?

Dramatización del maltrato a vacas representado en personas

Razón 2: nuestro único planeta

La crianza industrial de animales para el consumo humano es, actualmente, la mayor causa de destrucción de nuestro planeta. Es un detonante brutal del cambio climático, la contaminación y la degradación de la tierra, del aire y del agua. Sí, de todo eso.

Los datos de las nefastas consecuencias de la industrialización ganadera están siempre escondidos bajo el velo de los mercados y la economía, de grandes corporaciones e intereses político-económicos que intentan ocultar y filtrar la información que llega a los ciudadanos. Sabemos muy poco de todas las consecuencias generadas de esta actividad, pero cada día vamos consiguiendo que aparezcan más datos de la realidad que vivimos.

Poco a poco van saliendo a la luz los daños causados por la agricultura animal, y los datos dicen que es la industria más destructiva que ha existido jamás. Cada vez tenemos más información y podemos ser más conscientes del daño causado:

  • Los gases generados por esta industria (el 65% de todas las emisiones de óxido nitroso, mucho más destructivo que el CO2).
  • La increíble barbaridad de residuos que genera. Se estima que una granja de 2.500 vacas lecheras produce los mismos residuos que una ciudad de 411.000 personas.
  • La cantidad de hectáreas de bosques y selvas deforestadas para utilizarlas para el ganado (el 91% de la destrucción del Amazonas, por ejemplo).
  • La insultante cantidad de tierra utilizada únicamente para cultivar comida para el ganado. El 45% de toda la tierra del planeta es usada por el ganado, y 1/3 ya está desertizada por la acción de la industria.
  • El número de especies animales extinguidas (110 al día, concretamente) por la actividad de la industria.
  • El derroche de combustibles para su transporte y mantenimiento.
  • El derroche de agua utilizada para el ganado. El 55% del agua de los Estados Unidos se usa para ganado, y el 5% para consumo doméstico. Por ejemplo, se requieren 3.000 litros de agua para conseguir una hamburguesa.

FAO (Naciones Unidas) publicaba en 2006 que la ganadería es la responsable del 18% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, que es más que todos los medios de transporte juntos. En la actualidad, sumando la propia ganadería y todos sus subproductos y actividades directamente relacionadas, se estima que es la causante del 51% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero.

En Brasil, Uruguay, Argentina, Australia o Nueva Zelanda hay en la actualidad más vacas que personas. Esta situación es insostenible se mire por donde se mire.

Te recomiendo encarecidamente que veas la película Cowspiracy, publicada este mismo año, un documental que muestra lo que hay detrás de la industria, los datos reales y lo que no quieren que sepamos. Han creado incluso una selección de escenas y una infografía con los "Facts" que se van exponiendo en el documental.

Imagen del documental Cowspiracy

Puedes comprar Cowspiracy por sólo 9,95$ y podrás descargarlo en HD o verlo online, en versión original y con subtítulos en español.

Sobre este tema, también te recomiendo el documental Meat the truth (con subtítulos en español), que evidencia lo que Al Gore se dejó de decir en su famoso documental "Una verdad incómoda": la ganadería es la principal responsable del calentamiento global del planeta.

Razón 3: las personas, la pobreza y el hambre

Los últimos datos publicados dicen que unos 1.500 millones de seres humanos viven en la pobreza, de los cuales más de la mitad viven en condiciones de malnutrición (800 millones). Eso son 1 de cada 7 personas que no pueden satisfacer una de sus necesidades más esenciales: comer.

Numerosos expertos sobre el tema han publicado métodos efectivos para conseguir mejorar la situación del hambre en el mundo haciendo hincapié en reducir (cuanto más mejor) el consumo de carne, lácteos y huevos. Adaptando nuestra dieta hacia el veganismo conseguiríamos mejorar en gran medida el problema del hambre en el mundo.

Vivimos en un mundo globalizado en el que los países del llamado "Tercer Mundo" son grandes productores de alimentos vegetales pero, en vez de comérselos ellos mismos, esos alimentos son exportados al "Primer Mundo", donde se los damos de comer a nuestros animales de granja. No permitimos que los que están pasando hambre puedan comerse sus propios vegetales porque tenemos que dárselo a nuestras vacas, que son más importantes. El mercado manda, es una cuestión de prioridades.

Se calcula que en torno al 70% de los cereales utilizados por los "países desarrollados" lo consumen los animales de granja. Es decir, el 70% de los cereales que producimos no los consumimos las personas, sino que los usamos para engordar animales, para después matarlos y comernos su carne, mientras 21.000 personas mueren de hambre CADA DÍA. Veintiún mil personas cada día.

Muertes por hambre en el mundo

Otro sinsentido es el relacionado con el consumo de agua que necesita una vaca. Los cálculos con el agua son más complicados, hay estudios que dan cifras muy diferentes según si se incluye sólo el agua bebida o también la necesaria para el cuidado y la alimentación, pero en todos los casos la proporción es absolutamente alarmante.

Con el agua que consume una vaca, podríamos satisfacer a unas cuantas decenas de personas a diario (según la ONU, 900 millones de personas no tienen agua potable) o se podrían cultivar muchísimos (MUCHÍSIMOS) kilos más de vegetales para consumo humano que los necesarios para satisfacer la sed del animal. Según Water Footprint Network, una organización dedicada a analizar la cantidad de agua necesaria para producir los productos que consumimos habitualmente, se requieren:

  • Queso: 3.178 litros de agua para conseguir 1Kg. de queso.
  • Arroz: 2.500 litros de agua para conseguir 1Kg de arroz.
  • Patata: 287 litros de agua para conseguir 1Kg de patata, uno de los alimentos más ricos en nutrientes para los humanos.
  • Carne de vaca: 15.415 litros de agua para conseguir 1Kg. de carne.

Sí, es de locos.

Razón 4: la salud

Todas las campañas de marketing y publicidad que muestran vacas lecheras en campos felices entregándonos su leche en paz y armonía para que nuestros huesos estén sanos porque su leche es esencial para nosotros... son mentira. Quizá te lo imaginabas, pero por si acaso... son simplemente mentira.

Las vacas no están felices. Ni siquiera están en campos de hierba. Las vacas reales no son como las de las fotografías de los tetrabricks y nosotros no necesitamos su leche para nada, necesitamos sólo la de nuestra madre durante nuestro periodo de lactancia, nada más. El resto de nuestra vida, si queremos consumir alimentos ricos en calcio, tenemos vegetales (brócoli, col, almendras, vegetales de hoja verde...) igual o más ricos en calcio que la leche, naturales, completos, sin toda la química, sin todas las grasas de la leche y sin tener que inflingir sufrimiento a nadie para conseguirlo. No hay ninguna necesidad de consumir leche de ningún animal. No la necesitamos.

Hace unos meses publiqué un video súper impactante, de tan sólo 7 minutos, en el que una consultora de marketing que trabajaba para la industria alimentaria (Kate Cooper), exponía algunos secretos de la industria para conseguir que compremos lo que quieren que compremos, desvelando por fin SU ARMA SECRETA. Te lo pongo aquí para que puedas verlo a golpe de click y sin excusas :)

No pensamos demasiado, nos dejamos llevar por lo fácil en el día a día, por los grandilocuentes mensajes publicitarios para asumir que ciertos alimentos son esenciales en nuestra dieta. Para las empresas de esa industria, es una forma súper eficiente de vender un producto. Pero para nosotros, creernos todas sus falacias no es una buena manera de vivir de forma sana y feliz.


Estas son las cuatro razones por las que no consumo leche y por las que soy vegano: moralidad y respeto, el planeta, las personas y la salud.

A pesar de los esfuerzos de la industria y su interesada intención de lavarnos el cerebro, cada vez somos más conscientes de las prácticas que estamos realizando para conseguir productos lácteos y cada vez nos percatamos más de que no es necesario el consumo de animales en nuestra dieta. Y de que es más sano.

What can we do

Enlaces/recursos consultados y de interés:

Sobre la devastación de nuestro único planeta: