Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Premios caseros de hígado asado: baratos, limpios y sin olores

En esta entrada vemos una sencilla receta para hacer premios caseros con hígado, unos premios de primer nivel que además de ser completamente naturales son también baratos, limpios y no dejan olores en las mochilitas de premios.

La idea de la receta viene de mi hermano y su novia, y la verdad es que tanto a su perro como a Django les emocionan, así que supongo que a cualquier perro le encantarán :)

El hígado tiene un olor bastante fuerte, sea del animal que sea. Pero, una vez deshidratado al horno y enfriado tranquilamente durante uno o dos días, lo cierto es que se queda una especie de mazacote negro muy sólido, que no huele prácticamente nada y no mancha porque no "suda".

Yo suelo usar hígado de cordero, que lo consigo baratillo, pero supongo que valdría hígado de cualquier otro animal.

El resultado final es este:

Premios de hígado para perro

Y ahí va la sencilla receta para conseguir estos súper premios caseros:

Paso 1

Tenemos el hígado crudo, que suelta mucha sangre y es complicado manipularlo, así que lo mejor es cocerlo durante unos segundos para sellarlo y dejarlo bien compacto. Una vez cocido, podremos manejarlo y cortarlo en filetes mucho más fácilmente. Mételo al agua solamente cuando esta esté hirviendo a tope.

Hígado cocido y cortado en filetes

Puedes continuar directamente cortando los filetes, pero yo en esta ocasión lo corté ya en trozos más pequeños antes del horneado.

Hígado cortado en trozos

Paso 2

Distribuímos bien los filetes/trozos en la placa para el horno, que habremos precalentado (mínimo a 220º) y lo metemos en el horno durante unos 10-15 minutos. Recomiendo usar papel de horno para que sea fácil despegarlo después e ir mirando de vez en cuando para que no se queme demasiado.

Premios de hígado recién salidos del horno

Al sacarlos, la parte de fuera de los trozos estará muy dura y la parte interna más blandita, perfectos para volver a cortarlos en los trozos más pequeños que serán los premios finales.

Si vas a llevar los premios en alguna mochilla, mi recomendación es cortar todos los premios y dejarlos reposar durante un día más antes de utilizarlos, porque así se secan del todo y ya no sudarán ni mancharán ni dejarán olores.