Guillermo Latorre

CEO de Cuéntica, amigo de Django, sketchnoter y vegan.

Re-aprendiendo "la llamada": errores cometidos y plan de acciones.

En las próximas semanas me he propuesto rehacer completamente la llamada a Django. Durante todo este tiempo he cometido tres errores muy habituales y que seguramente te sonarán:

  1. Usar demasiado su nombre. Usarlo para llamadas "desesperadas", por ejemplo cuando tengo prisa y no quiere venir. O cuando está haciendo algo mal por la calle, siempre me salía un "Djangooooo, deja de XXXX".

  2. Usar demasiadas señales verbales: silbidos, su nombre, "ven", "vamos"... Sin prestar demasiada atención a cuál usaba en cada momento ni al tono de mi voz. Y por supuesto, sin prestar atención a mi postura y mis movimientos corporales.

  3. Desatenderle cuando ha venido. Creía que no lo hacía, pero al pensarlo bien, he recordado unas cuantas ocasiones en que iba andando con gente con los perretes, Django a su marcha bastante lejos y al llamarlo y venir al instante y como un campeón, yo simplemente seguía andando y charlando con el grupo.

Por tanto, a partir de ahora voy a concentrarme y a trabajar bien una nueva señal para la llamada: "come", en inglés, claro :). Django no conoce esa señal y voy a usarla también con el silbido, porque me sale de forma natural y creo que es imposible quitármelo.

El plan de acciones va a ser:

  1. Durante unos días, positivizar la nueva señal con premios de comida, para que la tenga asociada a algo positivo. La empezaré a usar en casa, en cualquier momento, pero sin intención de que venga sino solamente que la escuche, mire y reciba el premio.

  2. Después, utilizar la nueva señal como reclamo, siempre dentro de casa, por ejemplo me pondré en una habitación donde no esté, le llamaré con la nueva señal y el premio por venir será unas veces comida y otras veces juego con el mordedor.

  3. Siguiente paso: empezar a usar la señal fuera de casa, pero siempre con el mordedor como premio. Además Django fuera de casa no hace un excesivo caso a los premios de comida, mucho más a los sociales, así que me lo está poniendo a huevo.

  4. Use el premio que use y estemos donde estemos, siempre que acuda a mi llamada, SIEMPRE voy a agacharme, atenderle y mostrarle mi afecto y agradecimiento por haberlo hecho tan bien (un abrazo, una caricia, un mini masaje...). Y voy a cuidar mucho el tono, la intensidad y la duración de la señal. Diciéndola siempre una sola vez y nunca con su nombre.

  5. No abusar de la señal. No usarla nunca si sé que no va a venir, en algunas ocasiones fallaré pero la mayoría de las veces eso se sabe.

Ya he empezado con el punto 1, así que iré comentando los progresos, :)