Jason Hickel, el autor de Menos es Más, del que ya publiqué una cita suya hace unos meses, lo tiene muy claro:
Nadie se merece un patrimonio multimillonario. Las grandes fortunas no se ganan: se extraen.

Las propuestas de su libro para hacer frente a la crisis ecológica se basan en dos principios estructurales que deben dirigir todas nuevas políticas y estrategias:
- No extraer más de lo que pueden regenerar los ecosistemas.
- No generar más residuos ni contaminación de los que pueden absorber los ecosistemas sin peligro.
Me viene a la cabeza la filosofía montañera transmitida generación tras generación: "cada vez que salgas a la montaña, deja el entorno mejor que te lo hayas encontrado".
Una de las medidas que el autor considera necesarias para reducir la presión ecológica es la reducción de la desigualdad entre las personas. No solo por la disminución del consumo de alto impacto (productos de lujo) o por fomentar un consumo más competitivo en general, sino que además eliminaría la presión de tener que seguir creciendo innecesariamente.
En su tesis, propone políticas orientadas a desacumular capital, limitar las conductas de obtención de rentas y eliminar a "la clase rica" la capacidad de obligar al resto a extraer y producir más de lo que necesitamos.
Muy recomendado. ✊
