Conecté con los personajes desde el primer capítulo y ya supe que era un libro que iba a remover por dentro. La relación entre George y Lennie es el corazón del libro: dos jornaleros que se cuidan mutuamente en época de la Gran Depresión y se sostienen con la promesa de un futuro mejor (y bastante modesto) que recitan como un mantra. En apenas un puñado de páginas, Steinbeck construye una historia que se lee en una tarde y se queda rondando mucho después.