Me ha sorprendido la lectura de este libro, son cuatro cuentos de terror, digamos, cotidiano. Más que terror transmiten incomodidad, sensaciones extrañas respecto a lo que está ocurriendo. No sé muy bien cómo describirlo, la verdad. Tres de los cuatro me han tenido bien enganchado a la historia, aunque al último la verdad es que no he terminado de pillarle el ritmo.